Abrazados, arrunchaditos, me cantó al oído la que ahora es nuestra canción y logró erizarme el alma, logró hacerme llorar de felicidad. Me miró a los ojos y me dijo las palabras más bellas que puedan existir, me abrazó y logró erizar mi piel.
A varios meses después de irse, me llamó antes de irme a estudiar, llorando como un bebé y me dijo "por favor nunca me dejes mi amor te amo" me mostró su alma y su debilidad, desnudó su corazón, me hizo ver cuánto me amaba y me extrañaba y lo amé aún más.
Cuando las peleas de tanto extrañarnos no terminaban, con esta absurda y diferencia de horarios que tanto odié, hablábamos hasta 6 horas por teléfono y él se trasnochaba por quedarse a arreglar la situación, odié dije, porque ahora en las dificultades hemos encontrado como superarlas, aprender de ellas y fortalecer la relación.
A varios meses después de irse, me llamó antes de irme a estudiar, llorando como un bebé y me dijo "por favor nunca me dejes mi amor te amo" me mostró su alma y su debilidad, desnudó su corazón, me hizo ver cuánto me amaba y me extrañaba y lo amé aún más.
Cuando las peleas de tanto extrañarnos no terminaban, con esta absurda y diferencia de horarios que tanto odié, hablábamos hasta 6 horas por teléfono y él se trasnochaba por quedarse a arreglar la situación, odié dije, porque ahora en las dificultades hemos encontrado como superarlas, aprender de ellas y fortalecer la relación.
Ahora todos los días despierto con un "buenos días amor" y él se despide diciéndome "buenas noches mi princesa, te amo" y me llena, y me altera los sentidos y me hace amarlo el triple multiplicado por el infinitamente.
Y cuando estoy nerviosa e insegura de que algo no me salga bien, él me llena de esperanzas y me dice "todo saldrá bien amor mío, tu puedes, eres inteligente, yo sé que te irá super" y me hace confiar y me hace creer y me motiva.
Cuando pasamos esos 3 meses juntos todos los días todo el día, me tomaba entre sus brazos, me cargaba y nunca soltaba mis manos, no nos cansábamos de besarnos, eran horas, y todo era perfecto, aún cuando no hablábamos nunca existió incomodidad.
Ahora hablamos de lo que nos pasa diariamente y de cómo desearíamos que estuviéramos presentes en cada momento que vivimos, de las ansías que tenemos de vernos y de lo que haríamos si estuviéramos juntos. Planeamos cosas a futuro, una familia, proyectos, viajes, estudios pero siempre siempre está el estar juntos, una que otra pelea, una que otra diferencia que nunca falta, las risas y hasta los debates y por supuesto el te extraño y el te amo.
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