lunes, 14 de mayo de 2012

Soñé

Soñar dicen, es expresar mientras duermes lo que existe en tu subconsciente, es mirar a través de otra ventana ya sea distorsionada o bien clara. Y yo creo en ellos, creo en la interpretación de los sueños, en los mensajes que me dan. Y mis sueños tengo que aceptar, son raros, tan raros que a veces recuerdo haber soñado algo parecido a los cuadros de Picasso, cosas desfiguradas, no reales, extrañas, con el pasado o cosas que nunca han sucedido, cosas que están pasando y yo no lo sé, cosas que sucederán, señales. Así como sueño estar saltando de ventana en ventana, estar subiendo y bajando escaleras difusas que nunca tienen fin, con personas que conozco, así con todo eso, también sueño con él.

Mi último sueño, o el que recuerdo más bien, fue en un tren. Yo fui a buscar lo que se me había perdido y lo encontré, y me encontré con él también y no lo buscaba. Me dijo que eso que se me había perdido me lo había asegurado, pero después lo había puesto en dónde yo lo dejé. Así que nos subimos de nuevo juntos al tren y me abrazaba, así por la cintura como solía hacerlo, tiernamente y me besaba el cabello. Y yo como si nada, como si no doliera, como si mi orgullo se hubiera esfumado, como si el daño que él me había causado se me hubiera olvidado. Luego quise abrazarlo, lo intenté pero no, estábamos mas cómodos él abrazándome a mi y yo me dejé.

Y no me entristeció y no me dolió recordar en la mañana lo que había soñado, sonreí y recordé lo feliz que un día fuimos sólo los dos, recordé lo feliz que me hizo por momentos, recordé lo que solíamos ser, lo que soñamos, lo que intentamos, lo que reímos, los buenos tiempos, y amé soñar eso, porque entendí que en mi corazón ya no hay rencor, pero también recordé que todo había terminado. Entendí que debía seguir adelante, que aquello que fue ya nunca más volverá a ser, que no vale querer que pase algo que nunca pudo suceder, no vale estar atada a un sentimiento, ni a un recuerdo, ni a las ilusiones; que hay que cerrar ciclos para poder abrir nuevos en dónde seguramente estaré mejor. Y ahora sólo soy yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario