domingo, 27 de mayo de 2012

Be stupid?

Quiero lanzarme por un tobogán aún cuando no sé nadar. Así mismo es el amor de estúpido, sabes que corres el riesgo de ahogarte, pero ahí va uno de atrevido, de osado, de terco, de tonto y ciego por la emoción y por las ganas de seguir sintiendo la adrenalina.
Como esa montaña rusa con la que tiemblas antes de subirte y ahí va uno haciendo de contento. En el fondo sabes que te hará gritar y que experimentarás unas sensaciones inexplicables y únicas, sensaciones que no son de todos los días y que valdrán la pena, pero también sabes que quizás cuando te bajes vomitarás, te enfermarás, sentirás mareo y que toda esa adrenalina en algún momento acabará. Pero eso que experimentaste permanecerá en tu mente y en tu alma, siendo recordado como algo único pero también como algo efímero.

martes, 15 de mayo de 2012

Mi película favorita.















"No concordaban mucho. De hecho, casi nunca concordaban. Siempre se peleaban. Y se retaban uno al otro cada día. Pero a pesar de sus diferencias, tenían algo importante en común... Estaban locos el uno por el otro." - The notebook.

lunes, 14 de mayo de 2012

Soñé

Soñar dicen, es expresar mientras duermes lo que existe en tu subconsciente, es mirar a través de otra ventana ya sea distorsionada o bien clara. Y yo creo en ellos, creo en la interpretación de los sueños, en los mensajes que me dan. Y mis sueños tengo que aceptar, son raros, tan raros que a veces recuerdo haber soñado algo parecido a los cuadros de Picasso, cosas desfiguradas, no reales, extrañas, con el pasado o cosas que nunca han sucedido, cosas que están pasando y yo no lo sé, cosas que sucederán, señales. Así como sueño estar saltando de ventana en ventana, estar subiendo y bajando escaleras difusas que nunca tienen fin, con personas que conozco, así con todo eso, también sueño con él.

Mi último sueño, o el que recuerdo más bien, fue en un tren. Yo fui a buscar lo que se me había perdido y lo encontré, y me encontré con él también y no lo buscaba. Me dijo que eso que se me había perdido me lo había asegurado, pero después lo había puesto en dónde yo lo dejé. Así que nos subimos de nuevo juntos al tren y me abrazaba, así por la cintura como solía hacerlo, tiernamente y me besaba el cabello. Y yo como si nada, como si no doliera, como si mi orgullo se hubiera esfumado, como si el daño que él me había causado se me hubiera olvidado. Luego quise abrazarlo, lo intenté pero no, estábamos mas cómodos él abrazándome a mi y yo me dejé.

Y no me entristeció y no me dolió recordar en la mañana lo que había soñado, sonreí y recordé lo feliz que un día fuimos sólo los dos, recordé lo feliz que me hizo por momentos, recordé lo que solíamos ser, lo que soñamos, lo que intentamos, lo que reímos, los buenos tiempos, y amé soñar eso, porque entendí que en mi corazón ya no hay rencor, pero también recordé que todo había terminado. Entendí que debía seguir adelante, que aquello que fue ya nunca más volverá a ser, que no vale querer que pase algo que nunca pudo suceder, no vale estar atada a un sentimiento, ni a un recuerdo, ni a las ilusiones; que hay que cerrar ciclos para poder abrir nuevos en dónde seguramente estaré mejor. Y ahora sólo soy yo.

domingo, 13 de mayo de 2012

La mujer maravilla

Mi heroína estuvo sola conmigo en una cama de hospital un 31 de diciembre. Allí pasamos año nuevo las dos solas juntas por primera vez. Mi heroína jugó barbies conmigo después de trabajar 10 horas seguidas, estuvo presente en cada uno de mis momentos importantes, de alma y cuerpo pendiente de cada uno y aún cuando no podía volaba y hacía de sus maravillas, de esas que sólo ella puede hacer, para llegar y verme y llorar de la emoción. Mi heroína no me leía cuentos antes de dormir porque antes de llegar a casa yo ya me había dormido, pero si podía sentir sus besos, sus abrazos y su olor, y podía sentirla viéndome mientras dormía. Es que ella siempre estaba estudiando, trabajando y luchando por ella y por mi. Mi heroína se trasnochaba cada noche en las que la fiebre me atacaba, y se quedaba en vela hasta que todo pasara. Me defendía de cada villano que quisiera hacerme daño y aún lo hace. Mi heroína ha sacrificado lo mejor de si misma y todo lo que ha tenido por mi. Mi heroína cree más en mi de lo que  yo creo en mi misma. Ella hace de payasita, de mimo, de malabarista, de cuenta chistes sólo para verme sonreír en mis días grises, pero ella es mi sol, mi estrella, mi guía e ilumina mi vida. Mi heroína es la mujer maravilla: mi madre! Lo único que tengo, mi roca, mi reina, mi mejor amiga, el amor de mi vida, el verdadero y sincero amor, MI TODO. Cuánto la admiro, cuánto la amo, cuánto la extraño cada día que no se encuentra junto a mi, y cuánto quisiera que ningún día se apartara de mi lado, que no tuviera que arriesgarse, que no tuviera que trabajar, pero doy gracias a Dios por eso, porque son bendiciones y por ella porque yo sin ella no existo, no vivo, no soy nada. Ni 7 vidas me alcanzarán para retribuirle todo y todo el amor que me ha dado.