Se acabó semana santa, y sigo en mi posición que después de ella deberían haber por lo menos 3 días para tomar fuerzas, es que un domingo es de estar en la casa, ver películas con mekatos y crispetas, pero no el domingo de semana santa, el domingo de semana santa es para desempacar, para bañarse en casa y dormir en mi cama después de varios días en otra ciudad, no para mis amigos y conocidos ni para mi nunca fue así, hasta este año.Acostada en mi cuarto cuando debí estar renovando mi closet, ví dos peliculas pero no comí, fue un domingo deprimente. Intente poner fin a lo que debió haber acabado hace años, pero no pude. Tuve mala noche y dormí bien, pero bien inquieta. En la cabeza tuve tantas cosas que no caben en mis manos, ni contarlas con mis 20 dedos puedo. Amanecí tensa, con torticulis para rematar el lunes que tanto odio porque me arranca de las manos el hermoso y descansado fin de semana, me la he pasado con fiebre y cansada, de qué? no lo sé, pero es que a uno los lunes no le quedan ganas de nada, la gente va como zombie arrastrándose a donde se han comprometido estar.
Y tuve parcial y tengo que terminar de preparar otro para mañana, y eso, que así es la universidad y la vida.
Fue un lunes en el que escuché unas tantas historias, soñé vivir mejores que esas, aprendí nuevas cosas, le compré a una de mis mejores amigas 3 collares, 1 pulsera y hasta se los promocioné, me lucen y me hicieron sentir hermosa, porque todas las miradas iban hacia mi. Lunes en el que conocí un par de personas, afiancé mi relación con otras, hablé con unas 10 y abracé a unas 3, saludé a unas 15 y busqué entre mil libros. Sonreí demasiado a decir verdad, aunque me moría del dolor, en el cuello, en mi ego y en el corazón.
Pero hice planes con mi amiga que no es mi hermana, pero es mi hermana y amiga, lloré con ella en un sitio publico y bueno que no fue un día fácil, pero me siento bendecida porque siempre tengo a mis personas especiales que me apoyan y que siempre han estado ahí para mi, que digo, tengo a mi hermana.
Que habrá días mejores y más soleados, más lunes como éste para mi calendario pero sin el frío y sin el dolor, sentiré el calor del día y no tendré más frío aunque afuera haya calor, sentiré los rayos del sol quemando mi piel y llegándome al alma. Y tomé la decisión que mañana será uno de esos días, y llegué a la conclusión que todos los días debo hacer un recuento para recordar lo bueno.
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