lunes, 29 de junio de 2015
Locos
Me gusta que me llames loca porque sabes bien que no soy normal, porque sabes bien que acostumbro a hacer y a decir cosas raras, que soy rara, que hago las cosas de diferente manera.
Me gusta que me llames loca porque estoy tan loca que me gustaría que no existiera la costumbre sólo para poder verte todos los días, que no existieran los horarios para verte cada vez que quiero, para robarte de tu rutina y escaparme de la mía.
Y tan loca que me gustaría vivir frente al mar y sentir todos los días el olor a sal mezclado con la brisa, y escuchar todos los días el sonido de las olas, despertar junto a ti y disfrutar contigo, jugar en la arena y en la playa, que me cargues y juguemos como dos niños, como siempre lo hacemos. Y tan loca que prefiero el mar, y un atardecer o una buena película antes que una noche de rumba, pero aún así, que si es de bailar, no me siento en toda la noche.
Y loca por la luna, y me gusta que me llames loca porque sabes bien que amo admirarla, pero amo aún mucho más que cuando despistada, me la enseñas y la admiras conmigo; y aún con mis inestabilidades sabes siempre que te amo, y aún en mis días agotadores amo cocinarte, y que me cocines, y ver televisión juntos, y reírnos de la locura de otros y que me cuentes cada detalle de tu día por más tonto que parezca porque sabes bien que amo escucharte. Y amo consentirte y hablar horas hasta quedarnos dormidos.
Y tu tan loco que te ríes de ti mismo, de las cosas tontas que dices, y yo tan loca que me río de ellas también, tu tan loco que me cantas tus canciones preferidas y esas con las que te acuerdas de mi, tu tan loco que formas un alboroto cuando feliz. Locos.
Y sabes que estoy tan loca que te lleno de besos todo el tiempo, y que te abrazo cada vez que puedo, que la razón de mi locura viene de hace mucho pero se agudiza contigo a mi lado, porque tu eres otro loco, y tu locura se parece un poco a la mía.
Y tus besos después de un día largo son tan reconfortantes como el sol en invierno, como la cobija caliente en una noche fría, como una bebida helada en verano, como un abrazo en un día triste, como ver las estrellas en una noche solitaria y como una luna llena.
Una vez te dije que cuando estoy feliz soy menos normal que siempre, porque mi locura es mi felicidad, mi locura es nuestra felicidad, mi locura viene del perfeccionismo, de mis experiencias y juicios, o el estar sin juicio, mi locura viene de familia quizás, pero también viene del amor, de nuestro amor. De mi y por supuesto de ti. Y sabes que estamos tan locos que decimos que nuestra relación no es normal, diferente a cualquier relación que conozcamos, tan locos que nos amamos siempre a través de todo.
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