viernes, 25 de abril de 2014

El poder de las sonrisas.


Y los dos nos miramos fijamente a los ojos 
como sí quisiéramos llegar al alma del otro, 
y conversamos, y las sonrisas se nos escampan de los labios 
como sí hablarán por nosotros, 
como sí tuvieran vida propia, como sí danzarán a nuestro alrededor 
y tuvieran perfecta sincronía con los rayos del sol 
y de las miradas que vamos intercambiando, 
y entonces nos arroparán y nos envolvieran en un manto 
del que ya no nos es posible escapar, 
un manto tibio que nos hace sentir a gusto, que no queremos dejar. 
Sonrisas de tontos, de gracia, de química, cariño y manía al sonreírnos 
cada vez que nos vemos o nos encontramos, cada vez que nos miramos y hablamos. 

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