La nostalgia regresa y llena el alma, invade los sentimientos y alimenta los recuerdos.
Para hacerte acordar de todo, para hacer que no olvides nada, para hacerte saber que volverá de vez en cuando y que existen las sombras y secuelas de algo que una vez existió: un lugar, una experiencia, una persona en tu corazón, una sensación, un sentimiento, un pensamiento, un anhelo, unos besos, un olor, un sabor...
La nostalgia viene a visitar cuando menos lo esperas acompañada de la melancolía, de una sonrisa o de una lágrima. Siempre regresa y logra que revivas en tu mente los pasos que alguna vez diste o que alguien más dio contigo, las huellas que marcaste o que alguien más marcó en ti. El tiempo que alguna vez creíste que era el mejor o el peor, en fin, lo que eras, lo que fue.
La nostalgia viene a visitar cuando menos lo esperas acompañada de la melancolía, de una sonrisa o de una lágrima. Siempre regresa y logra que revivas en tu mente los pasos que alguna vez diste o que alguien más dio contigo, las huellas que marcaste o que alguien más marcó en ti. El tiempo que alguna vez creíste que era el mejor o el peor, en fin, lo que eras, lo que fue.