viernes, 27 de junio de 2014

Cosas que aprendí viajando...

Aprendí a no preocuparme por el futuro y a disfrutar el presente, a dejar que las cosas sean sin forzarlas porque al final todo tendrá sentido y cuando menos lo esperes, tus sueños se estarán haciendo realidad. 

Aprendí a desprenderme del pasado y a perdonar, a entender que el pasado son tan sólo experiencias de las cuales se tienen que aprender, son recuerdos que se deben apreciar para nunca olvidar el camino que se ha recorrido, el cual nos ha traído hasta el presente.

Aprendí a estar sin celular. Para mi la vida era inconcebible si no tenía mi celular al lado o todo el tiempo en la mano y tenía miedo constante de perderlo. Y una de las mejores cosas que me paso en este viaje fue irónicamente que me robarán el celular, casi lloré cuando no lo encontré y luego sonreí porque de lo que me había liberado. Estuve un mes sin él  y sin comunicarme constantemente con las demás personas mientras estaba en otro país, en otra ciudad, y esa libertad y despreocupación que sentí, fue increíble. 

Aprendí a apreciar a mi familia, porque aunque sea imperfecta, es hermosa. Aprendí a extrañarlos y a valorarlos cada vez más cuando los veía disfrutar en las fiestas familiares sin mi, me grababan vídeos y me enviaban mensajes diciéndome cuanto me extrañaban. 

Aprendí a valorar a mi mamá y a ser más consciente de todas las cosas que ella hace por mi, cuánto me ama, cuánto la amo y lo grande y valiente que es. Entendí que si no fuera por ella no hubiera vivido la que fue mi mejor experiencia, ni estuviera en este mundo.

Aprendí a estar cómoda con mi cuerpo, a no obsesionarme más por el, porque de repente encontré personas que me querían por lo que soy, por mi forma de ser, por lo que yo tenía para enseñarles y darles, personas que valoran mi esencia y no mi físico, sin fijarse en las cosas materiales que tengo, en que barrio vivo o que carro tengo, cuánto dinero gana mi mama o cuantos sellos tiene mi pasaporte, saben, esas cosas que alguna vez pensamos que nos daban valor o hasta que nos hacían persona. Aprendí también que esas personas son las que tengo que conservar en mi vida.

Y por supuesto yo también aprendí a no juzgar por el físico ni por la primera impresión, siempre es bueno dar una segunda oportunidad. Aprendí a aceptar a las personas como son. Pero también aprendí a alejarme de personas tóxicas, porque si es cierto que existen, aprendí a alejar de mi vida personas negativas, criticonas, quejonas y problemáticas, de esas que se les da una solución y sacan otros tres problemas de ella.

Aprender a ser independiente, a tomar decisiones por mi misma y por lo que quiero, sin que lo que está de moda o lo que la sociedad dice que eso es lo que se tiene que hacer interfirieran en ellas, porque al final se nos impone una moda que promete hacernos diferentes y terminamos todos viéndonos iguales. 

Aprendí a arriesgarme, a dejar el miedo a un lado, como la primera vez que decidí viajar sola por mi cuenta.

Aprendí a ser espontánea, dejar de planear absolutamente todo en mi vida, y no es que planear sea malo, claro que no lo es, no se le puede dejar todo a la suerte, simplemente hay veces que toca relajarse. Como mi viaje a São Paulo, que había planeado para julio y luego, vi la oportunidad de irme entre abril y mayo y la tomé, me fui sola también, para después encontrarme con que tenía que adelantar mi viaje para regresar a Colombia en Junio y darme cuenta que sí no me hubiera arriesgado a irme sola, si no hubiera sido espontánea me habría perdido una de las que fue las mejores experiencias de mi vida. Y entre otras cosas, aprendí a reconocer oportunidades, a no perderlas y a tomarlas para aprovecharlas al máximo.

Aprendí a ser agradecida. Llore muchas veces dándole gracias a Dios por tantas maravillas y cosas hermosas que hizo en mi vida y que me dio, tantas veces que me salvó del peligro, como la vez que un bus me dejó tirada en medio de la nada en la ciudad de las Cataratas de Iguazí. Agradecida porque todo se dio de la forma en la que menos lo esperaba, la vida me sorprendió y además logré cumplir muchos de mis objetivos, pero en el tiempo de Dios, no en el mío. 

Aprendí a hablar portugués, mejore mi inglés y tuve la oportunidad de hablar los tres idiomas que ahora puedo decir que manejo incluyendo el español, al tiempo, en un grupo de personas en las que no todas hablaban el mismo idioma en situaciones en las cuales tocaba hacer switch en el momento, pensar rápido. Y por si fuera poco, profundicé lo poco que sabía de francés con un chico francés encantador con el que solía salir (jeje), pa' que más?

Aprendí a ahorrar dinero, a manejarlo y a saber que si no guardo, podré tener problemas más tarde. Que el que no ahorra, no tiene nada. Aprendí también a elegir fiestas y eventos. No se puede ir a todo como siempre me dijo mi madre sabia, ahora lo comprendo y lo entiendo mucho mejor. Elegir fiestas, salidas y ahorrar dinero, fue lo que me permitió viajar tanto por Brasil, mochilear desde río hasta Sao Paulo, desde Sao Paulo y otras cuatro ciudades hasta Florianopolis, desde Florianopolis hasta Argentina y desde Buenos Aires hasta las Cataratas de Iguazú.

 Aprendí que los hombres buenos, fieles, leales y caballerosos si existen. Conocí muchos, muchos me trataron como princesa y me hicieron tener fe para darme cuenta que puedo llegar a casarme con uno así, me hizo darme cuenta que así me gusta ser tratada y que lo merezco sin dudarlo. 

Aprendí a que la unión hace la fuerza, que cuando somos más, las ventajas crecen. Pero también aprendí que sí el grupo no va en la dirección a la que yo quiero ir, puedo apartarme, tomar el camino que necesito y quiero, y luego volver a encontrar otro grupo con mis mismos intereses. Y en el momento del camino en el que vamos solos, se aprende a ser independiente y valiente y también a conocernos a nosotros mismos. 

Aprendí que una sonrisa es la mejor herramienta para romper el hielo, que un hola puede ser tan importante como una conversación profunda y que de un hola espontáneo, pueden nacer GRANDES amistades.

Aprendí a dar sin esperar nada a cambio, a ser humilde, sencilla, desinteresada y generosa.

Aprendí a cocinar mucho más que antes, gastronomía brasileña y colombiana también, me tocó para impresionar a la gente (jajaj), aprendiendo de mi misma y de los demás.

Aprendí palabras en español que no conocía así como aprendí de otras culturas.

Aprendí una vez más a burlarme de mi misma, porque si me río de mis defectos o torpezas será una burla sincera que quizá me ayude a mejorar. Aprendí a aceptar mis defectos, reconocer que no soy perfecta y liberarme de mis inseguridades.

 Aprendí a contar anécdotas e historias, a hacerlas divertidas para expresar lo que sentí en el momento y a veces sacándole provecho a mis exageraciones.

Aprendí a conocer a las personas, a saber en quién puedo confiar y en quién no. Aprendí que ese "no le digas a nadie" tiene otro "no le digas a nadie porque me dijo que no le dijera a nadie" y así sucesivamente. 

Aprendí que la mejor forma de conocer una ciudad definitivamente es con personas que vivan en ella y que la quieran, no con tours, no, son rápidos, no dan tiempo para apreciar las cosas, y muchas veces te llevan a donde más le convienen. También aprendí que no se necesita de mucho dinero para pasarla bien y tener el mejor tiempo de la vida, sólo buenos amigos son suficientes.

Aprendí a tener una mente más abierta y a liberarme de prejuicios y de estereotipos.

Aprendí a convivir con personas diferentes a mi familia. 

Aprendí a que una caminada al aire libre, escuchando la música que te gusta, o simplemente disfrutando el sonido de la naturaleza puede arreglar tu día, puede ayudarte a aclarar tu mente y a liberar tu espíritu, puede sanarte y calmar tus ansiedades. Que tirarte en el pasto puede ser más cómodo y reconfortante que tirarte en tu cama luego de un día lleno de estrés y cansancio. 

Aprendí a bailar sin miedo y sin pena bien y como loca dejándome llevar por la música y por supuesto aprendí a bailar samba.

Aprendí a querer y valorar mi país, a sentirme orgullosa de él y defenderlo.

Aprendí a desprenderme de las cosas materiales, y entre otras cosas a viajar con un equipaje liviano, porque cuando llevas un equipaje pesado se te hace el camino más cansativo, más lento y más complicado. Que si vas con el equipaje necesario, no más, no menos, estás más liviano, más cómodo y puedes disfrutar de todo un poco más. Así mismo como en la vida. 

Tragando Palabras

"Decían que ella nunca se ahogaría con las palabras, pero no sabían ya cuántas veces quiso decir cómo adoraba perderse en aquellos ojos y sólo conseguía respirar profundo, tragar en seco y voltear a un lado."

Texto original: http://sobresambasesaudade.blogspot.com.br/2014/05/engolindo-palavras.html
Carol Soares.

martes, 24 de junio de 2014

Sólo de ti

Te dibujo en mi mente, trazo por trazo te me vas formando
Te dibujo en mi mente 
Cada parte de tu cuerpo voy pintando 
Y me basta solo cerrar los ojos para sentirte cerca
Y me basta solo alzar mis dedos al aire para sentir que te toco
Y te dibujo en unas ansias locas de verte
Y te pinto en mi locura de besarte 
Desde esa noche que mis dedos dibujaron en tu cuerpo
Caricias como un pintor dándole color a un lienzo
Llenaste el mío de ondas y de trazos locos 
Y desde entonces no soy de más nadie, sólo de ti. 

viernes, 20 de junio de 2014

Te voy a extrañar Brasil

Hoy me siento así como cuando vas yéndote de casa y tienes esa sensación de que estás dejando algo pero no sabes que es. La única diferencia es que yo sí sė lo que se me está quedando. Hoy se me está quedando en Brasil mi corazón, estoy dejando aquí mis sentimientos y pensamientos, las mejores experiencias de mi vida y también grandes amigos. Hoy los dejo llevándolos conmigo a Colombia después de estos cinco meses, sintiendo también una gran nostalgia, nostalgia que paradójicamente esta llena de alegría y emociones encontradas, una nostalgia llena de memorias. Te voy a extrañar "demais" Brasil. 

sábado, 14 de junio de 2014

Two choices.

You have two choices, whether going away or whether staying. Both are fine by me, the first one is gonna hurt me and the second one will make me happy; if you choose going away, I'll pick myself up and move on and if you choose staying, I'll stay with you too. 
But I'm just gonna ask you one thing; don't ever interrupt the process you're going to make me go through, and if you dare to do it because you regret your decision, I'll understand it, but also, don't expect me to be the same after accepting it, because whether you're gonna have to win me again or whether to lose me forever.

martes, 3 de junio de 2014

Nós.

E minha mente não deixa de pensar em nós, nós como um tudo, nós como um nada.
Nós no futuro e no presente, nós pelo que a gente foi no pasado.
Nós como eu quis que fosse, nós como nossos beijos e abraços, brincadeiras e o tempo junto.
E sento saudades de você, e você o pregunta para mim tão normal,
Mas não faz ideia do que eu já te pensei, do que eu já nós pensei, e de que só existe a vontade em mim de te ver novamente.