Ayer una amiga de hace años desconfiaba del novio de nuestra mejor amiga porque decía "es muy perfecto".
Nuestra mejor amiga está pasando por uno de los momentos más difíciles de su vida, y el novio ha estado ahí junto a ella todo el tiempo sin separarse ningún instante.
Le dije a mi amiga a quien llamaré Laura "Que divino 'Julio' cierto?" me dijo, "mmm, pues si" torciendo un poco la boca y mirando hacia arriba, con ese gesto que expresaba demasiado bien que no estaba convencida. Le pregunté por qué esa cara? y su respuesta fue: "muy perfecto para ser cierto", le dije "tienes razón pero ojalá eso nunca cambie", "ojalá" me respondió. Fue en ese momento en el que entendí que vivir constantemente con esa idea en la cabeza, cuando todo lo que uno quiere es un "muy perfecto para ser cierto", nos lleva sólo a desconfiar de todo y de todos, nos lleva a tener ese miedo constante a salir de nuevo lastimadas por un lobo disfrazado de oveja, y por supuesto de ver a nuestras amigas sufrir.
Ella tiene sus razones igual que yo para pensar eso, y por supuesto estamos en todo nuestro derecho. A ninguna de las dos nos ha tocado hombres casi perfectos como el de nuestra mejor amiga, a ninguna de las dos nos han amado en la forma en la que debieron o queríamos ser amadas, pero en el fondo sabemos que las dos queremos un "muy perfecto para ser cierto" verdadero, muy en el fondo aunque nos pueda causar desconfianza.
La cuestión es que nuestra mejor amiga lleva más de un año con Julio y jamás él ha dejado de ser "muy perfecto para ser cierto" y guardo las esperanzas de que siga siendo así porque eso es justo lo que ella necesita y siempre necesitó.
Luego de ese momento, sólo podía pensar en mis peores momentos, y recordé que aunque, a un amor que tuve y a mi, nos separaba la distancia, él siempre estaba ahí llamándome y pendiente en todo momento de todo. Y él sin saberlo siempre aparecía cuando yo más lo necesitaba, pero a pesar de eso él no fue mi "muy perfecto para ser cierto" por mil y una razones. Después me puse a recordar que el gran amor de Laura al principio era "muy perfecto para ser cierto", y yo la envidiaba, muy divinamente la envidiaba, y a veces jugaba de celestina porque quería verlos juntos a pesar de todas las dificultades que se les presentaban, pero después ese perfeccionismo se convirtió todo en mentira, por eso no la culpo a ella de pensar eso, y no lo culpo a él en haber sido una mentira al principio, ni me culpo a mi por siempre ser desconfiada y tener miedo. Al fin y al cabo las dos sabemos que nadie es perfecto, todas las mujeres lo sabemos, pero todo lo que buscamos es alguien que jamás se atreva a herirnos y que esté ahí siempre.
La cuestión es que nuestra mejor amiga lleva más de un año con Julio y jamás él ha dejado de ser "muy perfecto para ser cierto" y guardo las esperanzas de que siga siendo así porque eso es justo lo que ella necesita y siempre necesitó.
Tengo otra amiga, muy amiga, que tiene un novio "muy perfecto para ser cierto", y es de la que vive con miedo constante (aunque llevan casi dos años) de salir lastimada, y todavía no se cree que él es un divino que no la ha herido en ningún momento ni de ninguna forma. Pero la entiendo, los hombres son hombres; y lo que a veces nosotras ignoramos es que existen buenos y casi perfectos, y yo los conozco y los he visto. Aunque a mi vida no haya llegado uno todavía, a la de varias de mis amigas si, y vivo muy feliz por ellas todo el tiempo.
Yo también guardo esperanzas de encontrar mi "muy perfecto para ser cierto", guardo las esperanzas de no salir huyendo muerta del miedo y la desconfianza, y terminar arruinando todo. Guardo las esperanzas bien guardadas para que nada ni nadie las destruya, ni yo misma, porque es difícil creer después de tantas cosas que uno ha visto en situaciones de otras amigas, y de las amigas de nuestras amigas, y por supuesto las situaciones que uno ha vivido. Guardo mis esperanzas para que mis amigas que aún no lo han encontrado, encuentren su muy perfecto para ser cierto y las sorprendan enorme y gratamente, y que ellos nunca sean lobos en piel de oveja.
Guardo mis esperanzas por mi también, para tener paciencia, porque de esa muy poquito me dieron; y saber que si no llega mi "muy perfecto para ser cierto", pues nada, disfrutar de los buenos momentos que me regalen los que se le asemejen.
Guardo mis esperanzas por mi también, para tener paciencia, porque de esa muy poquito me dieron; y saber que si no llega mi "muy perfecto para ser cierto", pues nada, disfrutar de los buenos momentos que me regalen los que se le asemejen.